sábado, 16 de febrero de 2013

Sin palabras.

¿Cómo expresas lo que sientes cuando ni siquiera existen palabras para definirlo? ¿Cómo eres capaz de decir eso para lo que nadie inventó una palabra, una definición?
Es imposible, está claro. Pero porque no se trata de que lo expreses con palabras, sino de que se lo demuestres día a día con esos pequeños detalles que enamoran poco a poco.
¿Para qué necesitas las palabras en ese caso? Para nada. Detalles. Solo son detalles.

miércoles, 13 de febrero de 2013

¿Película o realidad?

Muchas películas cuentan historias en las que una pareja está destinada a ser, antes incluso de conocerse. Pero... ¿Son películas? ¿O eso también puede pasar en la realidad?
Yo nunca creí en destinos, nunca creí en que tubiesemos un sino escrito, que eso no era nada másbque de las películas. Pero entonces apareces tú demostrándome que eso que parecía tan difícil de conseguir, tan imposible, se hizo realidad. Tú entraste en mi vida, la cambiaste por algo mejor. De manera tan extraña...
Tan extraña que pensé que el destino tenía escrito que nos conociesenos, que el destino sabía que tú eras para mí y yo para tí.

20 que 200 km.

Hay quien dice que aquellos que se ven una o dos veces a la semana, que viven a menos de 50km, no saben lo que es la distancia, se quejan por vicio. ¿Sabes qué contesto a eso? Que no pienso así. Yo veo a esa persona una o dos veces, hablamos todos los días, pero aún así no es suficiente. No es suficiente cuando me encantaría verle todos los días. No es suficiente, cuando sé que está malo y no puedo cuidarle. No es suficiente cuando por whats app me dice que me echa de menks y yo me muero por aparecer en su puerta y decirle que salga, que allí estoy.
Puede que no tengamos que aguantar semanas o meses sin vernos, pero eso no significa que no le eche de menos, que no me muera de ganas porque se pasen las putas semanas que se hacen eternas, solo para verle. Porque cuando quieres a alguien, hasta la más mínima distancia, se vuelve en tu contra cuando implica no poder verle.
Está claro que no son lo mismo 20 que 200km pero fastidiar, fastidian igual.