¿Bonito? Bonito es que se me pare el corazón cada vez que me dice 'te quiero'. O que por el contrario, se me acelere si ese 'te quiero' me lo susurra al oído. Bonitos son sus ojos cada vez que me miran, o la sonrisa que los acompañan. Bonitos son cada uno de los besos que nos damos, cada mordisco, cada caricia... Bonito es él entero, bonita su forma de ser conmigo. Bonito es pensar en su nombre y el mío a la vez, es entender que sin él ya no soy nada. Bonito es saber que podría elegir a cualquier otra, y aún así, te sigue eligiendo a ti.
domingo, 28 de septiembre de 2014
sábado, 27 de septiembre de 2014
Las dos caras de la moneda.
Es extraño explicar lo que sentí cuando me besó. Lo que siento ahora al tenerle lejos. Simplemente, no hay palabras para definirlo, pero se puede intentar.
Cada vez que me besa, el resto deja de existir. No hay viejitos mirones, ni amigos que se ríen. Sólo estamos él, su boca, sus manos y yo. Y no puedo evitar sonreír con sus cosas de niño pequeño. Sus burlas. Sus intentos de no besarme. Su lucha por tratar de besarme en el cuello, y que no se la devuelva.
Es una sensación bonita. Te hace estar a gusto contigo mismo, te quita el hambre, porque el único hambre que tienes, es de él. De comerle con tus besos, y de hacerle sonreír con tus mimos. En ese momento, tu mente esta en blanco, y sólo piensas en qué hacer para sacarle una sonrisa, para picarle, o para que le guste más aún.
Pero luego toca separarse, con todas las dudas que conlleva estar lejos.
¿qué siente por mi? ¿Es así con todas? ¿Seré la única? ¿Cuáles serán sus intenciones verdaderas? ¿Pensará lo mismo que yo cada vez que me besa? ¿Tardará mucho en volver a venir?
Una serie de contradicciones que no tienen sentido, que se agolpan en tu cabeza y te hacen dudar incluso de tu sombra.
Las dos caras de la moneda cuando te estás empezando a pillar por alguien.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Amor hoy en día.
La historia está llena de cambios que dan lugar a que nuestra vida de hoy sea así. Una vida que apenas comparte alguna similitud con la vida de antepasados nuestros. Quizás, la forma sea la misma. Pero el fondo es completamente distinto.
Un ejemplo claro es cómo con el tiempo, cambia el significado de las palabras. Y no me refiero a palabras como 'coche' , 'caballo' etc. Me refiero a esas palabras que hacen referencia a los sentimientos. Sentimientos que, al igual que la vida, han ido cambiando.
¿Y cuál es el sentimiento por excelencia del que todos hablan? El amor. Un amor que solía darse a escondidas, por mantener el honor. Un amor por el que había que luchar, por el que había que demostrar que los sentimientos, eran verdaderos.
Pero ¿Qué es el amor hoy? ¿en qué se basa?
Un sentimiento que en su momento significó tanto, que abarcó tanto, hoy se ha quedado reducido a una pantallita, y una última conexión.
Y es que ya nadie sabe cuál es el significado de 'enamorarse', y mucho menos de luchar por la persona que quieres. Es más fácil estar cada mes con una persona distinta, jugar con los sentimientos de la gente, y luego dejarlos tirados. Importa más que la gente te vea en mitad de la calle con el más guapo, el más alto, y que cuanta más gente se entere, mejor.
Estamos tan acostumbrados a eso, que cuando nos encontramos a alguien que de verdad merece la pena, no somos capaces de reaccionar. Basamos la relación en palabras sin sentido, que nadie se molesta en demostrar. Dejamos que dos ticks siembren la desconfianza entre nosotros, o que un comentario por redes sociales se malinterprete, y mande todo al garete.
Ya pocos recuerdan lo que era echarse de menos; estar lejos y seguir confiando en esa persona. Apenas nadie prefiere algo tan bonito, tan romántico, como una carta para expresar lo que uno siente.
¿Para qué usar una carta en la que plasmar tus sentimientos, pudiendo sustituirla por un teclado, y varias frases sacadas de internet?