Quizás soy masoquista.
Quizás es lo normal.
Pero amo que me pique. Que me diga alguna tontería y yo no sepa cómo contestar. Que me pique, que le pique yo a él, nos enfademos y luego nos reconciliemos con un beso.
Amo esos momentos en las que no es todo como siempre, en los que le saco la lengua haciendo que estoy enfadada. En los que le contesto y le dejo mal, o me deja mal él y yo me enfado.
Y luego me coje por la espalda haciéndome olvidar todo con un beso.
sábado, 29 de junio de 2013
Masoca.
domingo, 9 de junio de 2013
Verano.
Todo el mundo deseando que llegue el verano. Que lleguen esos tres meses de vacaciones.
Esos meses de calor, piscinas, amigos, fiestas...
Esos meses en los que no toca preocuparte por las clases o por los profesores.
Y yo, sin embargo, no estoy tan segura de querer que llegue. ¿Por qué? Buena pregunta.
Por miedo.
Por miedo a no verle. Por miedo a distanciarnos. Por miedo a que todos esos momentos inolvidables del verano, los pase con otra y no conmigo, o simplemente, que no se cumplan.
Que no podamos ir juntos a la piscina, al parque de atracciones, ese fin de semana juntos, ir a la playa, meternos juntos en el mar...
Miedo a tantos planes que se pueden quedar en el aire, sin que se lleguen a cumplir nunca.
domingo, 2 de junio de 2013
Sus abrazos.
Un abrazo. Hay tantos tipos de abrazos. Tantos, como personas hay. Cada uno te abraza de una manera según quien sea, según lo que tú signifiques para esa persona.
Mil formas de abrazar y, sin embargo, yo solo quiero tu forma de abrazar.
Esos abrazos en los que me aprietas muy fuerte sinque yo te diga nada. Esos abrazos en los que me cortas la respiración. Esos que muchas veces acaban en besos. Esos que nadie más sabe darme. Esos con los que a veces acabamos en el suelo, riendo.
Esos abrazos en los que parece que no exisre nadie más, que el mundo se para para nosotros.
Esos abrazos que parece que no van a acabar nunca.
Esos, son mis abrazos favoritos. Y uno de esos al días, me alegraría todos y cada uno de mis días.