Quizás soy masoquista.
Quizás es lo normal.
Pero amo que me pique. Que me diga alguna tontería y yo no sepa cómo contestar. Que me pique, que le pique yo a él, nos enfademos y luego nos reconciliemos con un beso.
Amo esos momentos en las que no es todo como siempre, en los que le saco la lengua haciendo que estoy enfadada. En los que le contesto y le dejo mal, o me deja mal él y yo me enfado.
Y luego me coje por la espalda haciéndome olvidar todo con un beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario